El PRO vive su momento más caliente en más de una década. ¿El motivo? Que Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal decidieron ignorar las órdenes de Mauricio Macri, a quien ya no reconocen como el conductor del espacio. Sin embargo, el ex mandatario nacional no estaría dispuesto a retirarse sin pelear. 

Según hacen trascender medios cercanos al macrismo, el ex presidente se encontró el jueves pasado con el jefe de gobierno y la reunión terminó mal. Macri le pidió a su ex jefe de gabinete en la Ciudad de Buenos Aires que no opusiera más resistencia a la candidatura de Patricia Bullirch como diputada por la Capital. A cambio ofreció allanar el camino para que el vicejefe porteño, Diego Santilli, encabece la boleta en la provincia. Para eso dispondría que su primo Jorge, intendente de Vicente López, resigne su postulación, contó La Política Online, medio ultramacrista. 

"Vamos a internas", se habría plantado Larreta. Una semanas antes, María Eugenia Vidal también rechazó el pedido de Macri de que no fuera candidata en CABA. 

Según medios macristas, luego de la reunión Macri llamó a Patricia y le dijo que iban por ella. "Preparate para la guerra", le advirtió. Es evidente que fue el propio ex presidente el que hizo trascender la situación para generar impacto al interior del PRO. ¿Pose o realidad? Se verá.