En una entrevista radial el ministro de infraestructura de la Provincia, Agustín Simone, reveló que la gestión de María Eugenia Vidal dejó con Edenor una deuda de 1700 millones de pesos, producto del corte de los pagos de los servicios públicos en todas las escuelas, hospitales y edificios públicos de la Provincia. 

"Encontramos un ministerio parado. En agosto se cortaron todos los pagos de infraestructura, servicios y a proveedores. Eso generó un parate en toda la obra pública que ya venía muy ralentizada. La situación es crítica porque hay mucho por terminar y pocos fondos", contó el ministro en AM750.

"En la subsecretaría de Energía vinieron de Edenor para decirnos que se le debía la luz desde agosto en las escuelas y edificios públicos, de todos. Las escuelas llevan la mayor cantidad de energía y, en segundo lugar, vienen los hospitales. Nos sorprendió bastante. Fue un denominador común el corte de pagos para llegar a diciembre. Edenor nos reclama 1700 millones de pesos, por el corte de pago de factura y porque la Provincia en 2017 se comprometió a pagar la luz de los asentamientos y no lo hizo", denunció Simone. 

En ese sentido, detalló que alcanza los 11 mil millones en obras paradas y 5 mil millones en pagos pendientes. "Después tenés obras en curso por 50 mil millones. Esas se tendrían que haber terminado entre 2018 y en 2019", detalló.

Por último, Simone aseguró que encontraron "una absoluta falta de control a las empresas prestadoras de la distribución de la energía". Agregó que se encuentran "fortaleciendo a los organismos de control y firmamos un acuerdo con las principales distribuidoras para darnos 180 días para ver qué habían invertido". En la misma frase explicó que se investigan los controles que no se hicieron. "No existía control del avance físico de las obras, había sólo una declaración jurada del avance financiero. Estamos cotejando lo que las empresas declararon y comprobamos si están así o no", señaló.