Por la falta total de controles, la ciudad de Buenos Aires se encamina a convertirse otra vez en el epicentro del coronavirus en el país. En 20 días, la media de casos semanales pasó de 506 a 1220, medidos desde el 17 de diciembre. Mientras, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta evita cualquier restricción o control sobre la población. 

La curva con forma de serrucho se transformó en una recta que fuga hacia arriba que podría terminar en un pico aún mayor que el del 30 de agosto de 2020, cuando la Capital alcanzó los 1348 infectados promedio cada 7 días.

El 11 de junio del año pasado la Ciudad había sobrepasado por primera vez desde el comienzo de la pandemia los 500 infectados de promedio cada 7 días con 510 contagios. El 8 de agosto, casi dos meses después, la Capital tuvo 1272 casos de media cada 7 días.

Mientras tanto, el gobierno porteño se resiste a cualquier medida de control porque supone que el electorado se enojará y lo pagará en las próximas elecciones legislativas. Además, tampoco lleva adelante la primera etapa de vacunación. Es la jurisdicción que en promedio menos dosis de la Sputnik V aplicó (menos del 20% de las distribuidas). 

Además, se informó que las camas de terapia intensiva están en el orden del 65%. Esa cifra creció desde mediados de diciembre. Cada vez más voces alertan sobre el colpaso sanitario que puede venir si se insiste en la falta de controles.