El presidente Alberto Fernández aseguró en una entrevista con el periodista Horacio Verbitsky que le "preocupa" lo que pasa en Brasil con el coronavirus. Ocurre que el país vecino, que tiene fronteras en común con toda Sudamérica, lleva adelante una política errática mientras la epidemia avanza: ya murieron 667 personas. 

El presidente de ultraderecha, Jair Bolsonaro, sigue haciendo papelones. Hace unas semanas, habló de "gripecita", después le pidió a los brasileños que "vayan a trabajar,  morir nos vamos a morir todos"; ahora, mantiene un cortocircuito con su ministro de Salud, que le aconseja endurecer la cuarentena, a lo que se resiste Bolsonaro. 

De hecho, durante el día de ayer, el presidente decidió pedirle la renuncia a su ministro pero luego se echó atrás por la presión de los militares, que cada vez ganan más peso en el gobierno. De hecho, el propio Verbitsky aseguró que son los militares quienes están al frente de las cuestions operativas de la administración nacional. 

En ese contexto, la pandemia avanza. La cifra total de casos asciende a 13717 y 667 muertos. Para comparar con Argentina, vale señalar que Brasil tiene una población de 210 millones de personas, casi 5 veces más que nuestro país. Mientras, los casos y las muertes se multiplican por 10.