Frente a la emergencia del Coronavirus, muchos países empiezan a implementar medidas de transferencia directa de ingresos a la población para prevenir la crisis. En este sentido, el diputado nacional Itaí Hagman afirmó que, en estas situaciones, suelen cambiar el sentido de normalidad y los horizontes de lo posible y que por eso presentará un proyecto para implementar el "Salario Universal".

¿En qué consistiría? en un proyecto que, en lugar de limitar las políticas de transferencias de ingresos, implementaría su extensión o universalización. "Pensar el complemento salarial como una política que puede ser ampliada para garantizar un piso de ingreso mínimo al conjunto de la población sin importar su condición laboral", afirmó Hagman.

El diputado del Frente de Todos comparó esta propuesta con el “Ingreso Universal” o “Renta Básica” que se aplica en otros países del mundo y afirmó que se trata de "un complemento salarial que puede iniciarse tomando las experiencias exitosas ya están en ejecución como la AUH o el SSC". Además, destacó que "en Argentina, el recientemente creado Ingreso Familiar de Emergencia es una nueva experiencia que va en este sentido".

"Estas experiencias demostraron que dichas transferencias no tuvieron ningún efecto negativo sobre la “predisposición a trabajar” de sus beneficiarios como sostenían temerosos quienes se oponían a la implementación de la AUH en el año 2009", sostuvo Hagman y agregó: "En todo caso, el complemento salarial funcionará como un piso de ingresos que desalentará algunos trabajos excesivamente mal pagos, lo cual no necesariamente es negativo ya que cumplirá la misma función que el “salario mínimo vital y móvil” pero de un modo más efectivo".

Para implementar su proyecto, Hagman indicó que se deberá realizar una reforma tributaria que establezca impuestos sobre los ingresos con tasas altamente progresivas como tienen algunos países del mundo.

El diputado nacional consideró que "las ideas esgrimidas por quienes se oponen a las políticas de transferencia de ingresos están basadas en preceptos falsos" y que "en un conjunto de fundamentos que por malicia o ignorancia, se reproducen en el sentido común de millones de personas a diario y que no se corresponden con la evidencia histórica".

Entre los fundamentos, Hagman resaltó que "no es cierto que el Estado gasta demasiado en subsidios a los pobres ni tampoco es cierto que estos no trabajen por recibir dichas prestaciones. Más bien, se trata de un complemento al trabajo que realizan por fuera del mercado laboral tradicional". 

"Tampoco es cierto el Estado se financia en base a la expoliación de unas pocas empresas y sectores para derrochar los recursos públicos en planes sociales y sueldos de políticos", expresó y finalizó diciendo que "tampoco es verdadero que una política de rebaja de impuestos aliente la inversión y generación de riqueza ni que esta derrame hacia el conjunto de la sociedad".

Fuente: El Destape