Entre las promesas incumplidas de Mauricio Macri se encontraba el "sueño de la casa propia", que Cambiemos iba a convertir en realidad gracias al "millón de créditos hipotecários a 30 años" que se iban a facilitar con su llegada al Ejecutivo. Hoy, a 3 años y medio de gobierno, los deudores de los créditos UVA poseen deudas muy por encima de lo esperado y se organizan para pedir una ley que los ampare. 

En los distritos de Vicente López y San Isidro, son más de 3 mil familias las que se juntaron para reclamar una Ley que le ponga tope a las cuotas y al aumento indiscriminado del capital adeudado. Beatriz Mastrocolo, una de las referentes del colectivo Hipotecados Zona Norte GBA Autoconvocados, en diálogo con el portal ZonaNorteHoy, aseguró que para miles de vecinos de la Zona Norte, “el sueño de la casa propia se transformó en una pesadilla”.

La vecina de Olivos relató el drama que atraviesan cientos de familias que tomaron créditos UVA para refacción o primera vivienda, con cuotas y un capital adeudado que se dispararon a más del doble en apenas un año.   

“El principal problema es que estamos pagando un crédito inviable”, planteó Mastrocolo. “Si bien cuando tomamos los préstamos sabíamos cuales eran los riesgos y que se ajustaban por inflación, nunca imaginamos que íbamos a tener que atravesar esta situación. Mientras en un principio creímos que era una gran oportunidad, en tan solo un año se duplicó la cuota y aumentó considerablemente el capital adeudado, que se fue a más del doble. Mientras más pagás, más debés. Y esto es algo que no tiene techo”.

Beatriz contó su caso tras pedir un crédito de 500 mil pesos en el Banco Provincia para remodelar la cocina: “El préstamos me lo otorgaron en junio de 2017. Ahora, después de un año y medio, de esos 500 mil pesos yo debo $1.200.000 y la cuota de 3 mil pesos pasó a ser de $8.000. Sería absurdo que yo tenga que vender mi casa por no poder pagar el crédito que tomé para poder remodelar la cocina. Es algo que no tiene goyete”, finalizó diciendo. 

Deudores de UVA exigen una Ley que le ponga tope a las cuotas:  “El sueño de la casa propia se volvió una pesadilla”