Deudores de los créditos hipotecarios UVA nucleados en el colectivo “Hipotecados UVA Auto convocados” fueron hasta la puerta del Banco Central de la República Argentina ubicado en la Reconquista del centro porteño. En diálogo con el medio C5N, Federico Wahlberg, un integrante del colectivo, denunció que “las cuotas representan una parte cada vez más grande de nuestro salario, y también nuestro capital sigue aumentando”.

En ese sentido, Wahlberg explicó: “Nosotros estamos reclamando medidas de emergencia para que a la gente que ya no puede pagar las cuotas no le rematen la casa. Para aquellos que están desocupados, que no tengan con qué pagar, no le rematen las casas”, detalló.

Además, explicó que reclaman “una medida de fondo que cambie el sistema de indexación de las cuotas”, que actualmente se encuentran atadas a la inflación, y reclamó el congelamiento de las cuotas de los UVA. “Teniendo en cuenta que el presidente anunció que quiere congelar tarifas y “Precios Esenciales”, porque no congelar los créditos uva”, planteó el deudor frente a la entidad que preside Guido Sandleris.

Los créditos UVA (Unidad Valor Adquisitivo) fueron lanzados en 2016 por el Banco Central, ganando popularidad entre muchas personas que querían cumplir con el tan ansiado "sueño de la casa propia". Tal como detalla .elciudadanoweb.com, en los dos primeros años de ejecución de esta línea, el atractivo principal fue la accesibilidad de las cuotas que, en el corto plazo representaban el 25% del ingreso. Esta mensualidad se asemejaba mucho con el costo de un alquiler, lo que ubicaba a esta herramienta financiera como una interesante alternativa respecto de otros préstamos hipotecarios convencionales para dejar de alquilar y pasar a ser propietario.

Sin embargo, la modalidad presentaba una amenaza real que muchos supieron identificar y advertir al momento de su lanzamiento: el mecanismo de actualización de las cuotas de repago estaba atado a la evolución de los precios de la economía, y todo el riesgo recaía sobre el tomador del crédito, salvaguardando el interés de los bancos y comprometiendo a los deudores con deudas crecientes y de largo plazo.

Según informó el BCRA, el financiamiento en UVA a través de créditos hipotecarios alcanzó un pico máximo en marzo de 2018 al otorgar 13.937 millones de pesos. Sin embargo, en línea con el salto del dólar, los préstamos descendieron progresivamente en los meses siguientes. En diciembre pasado se entregaron 2.692 millones de pesos de nuevos préstamos, alrededor de un 76% menos que lo otorgado un año atrás.