El presidente de la Corte Suprema de Justicia nacional, Carlos Rosenkrantz, solicitó declarar por escrito en la causa por las supuestas presiones ejercidas durante el gobierno de Cambiemos sobre el grupo Indalo, en la que fue convocado en calidad de testigo.

La jueza federal María Romilda Servini le enviará en los próximos días un pliego de preguntas —que incluirá las propias y las que realicen las partes— para que el ministro del máximo tribunal responda por la vía elegida.

Rosenkrantz había sido convocado para el 26 de agosto, a las 14, pero en la misma resolución en la que dispuso su citación la magistrada recordó recordado que, por su cargo, el titular de la Corte estaba habilitado a declarar por escrito, para lo cual solo le pedía que tenga a bien informarlo con anterioridad a la fecha prevista. 

Entre otras cosas tremendamente llamativas, que prometen ser una bomba, el presidente la Corte Suprema deberá explicar por qué habló más de 50 veces por teléfono Fabián Pepín Rodríguez Simón, el principal operador macrista en la Justicia. Simón está prófugo de la Justicia argentina: está escondido en Uruguay. 

Pepín, íntimo amigo del ex presidente Mauricio Macri, es uno de los principales imputados del caso: se lo acusa de haber encabezado las maniobras de presión y asfixia financiera al grupo Indalo y a sus accionistas Fabián de Sousa y Cristóbal López. La causa avanza y promete ser muy explosiva.