El abogado y analista internacional, Diego Manuel Rodríguez, aseguró que el causante directo de la crisis en Ecuador fueron las políticas neoliberales impulsadas por el presidente Lenín Moreno, siguiendo las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En declaraciones realizadas a este medio periodistico de la provincia de Buenos Aires, Rodríguez sostuvo que las manifestaciones que pusieron en jaque al Gobierno ecuatoriano por más de una semana comenzaron con el rechazo al paquete de medidas que impulsó Moreno, principalmente por la eliminación del subsidio al combustible, como parte del compromiso de pago con el FMI.

En ese sentido, el analista internacional, recalcó: “Este año el gobierno de Moreno comenzó con política de ajuste brutal, el punto culminante fue el subsidio a los combustibles provocando una reacción popular en las calles, que encabezó la poderosa Confederación Nacional Indígena”.

“El pueblo ecuatoriano tiene en sus manos volver a torcer la historia, para eso necesita la construcción de un gran frente patriótico, que ponga su centro de acción en desdolarizar la economía unida a una política exterior con mercado común continental que sea el eje de una economía social basada en equidad social”, dijo el abogado a Primereando las Noticias.

A la hora de elaborar respuestas sobre una o varias soluciones de la crisis política ecuatoriana, Rodríguez manifestó que “hoy la salida parece incierta, puede terminar con una salida anticipada del poder de Moreno o en una salida institucional electoral”, para luego agregar:“queda claro que las políticas de ajuste del FMI conducen al hambre y la miseria de los pueblos, que estos planes no cierran sin represión y que la única variable posible es un modelo basado en la distribución del ingreso, las políticas  educativas integradoras que promueven el ascenso social”.

El analista internacional, aseguró que desde que Lenín Moreno llego al poder utilizó la estructura de Alianza País como trampolín para hacerse del gobierno, empezó con serie de reformas y medidas que apuntaron a la concentración de riqueza en sectores dominantes de esa nación.

Rodríguez también recordó que en una economía dolarizada desde los 90, la aparición de Rafael Correa comenzó un relato nuevo en las masas populares ecuatorianas, a la que denominaron como Revolución Cuidadana, la cual “empezó a distribuir la riqueza, se expandió la política microcrédito, se impulsó un desarrollo científico como nunca, se invirtió en educación provocando el acceso a numerosos sectores de la sociedad, estimulando el consumo interno”.

Rodríguez no sólo destaco el rol jugado por el “correísmo” o la Revolución Ciudadana antes y después del gobierno de Moreno, sino que abordó al principal actor de la vida social ecuatoriana: La Confederación Nacional Indígena, a la cual caracterizó como “una estructura de los movimientos de los pueblos originarios, siempre tuvo apoyando de manera crítica a la Alianza País, lo que si entendían que ese espacio político significaba la reivindicaciones históricas, de tantos años de postergación”.

Lejos de los días en el que Correa inauguró, junto con otros presidentes la ola progresista Suramericana, con Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, José Mujica en Uruguay, Néstor Kirchner en Argentina y Lula da Silva en Brasil, entre otros, buscando modificar el tablero de la geopolítica del continente enfrentado a las diseñadas desde Washington.

Por ello, el abogado y analista internacional recalcó que “la secretaria de Estado no tardo en armar un nuevo escenario fue buscando variantes Manuel Zelaya en Honduras y Fernando Lugo en Paraguay. El primero utilizando a las FF.AA  como instrumento de golpe al estilo clásico, Con el paraguayo ensayaron la estructura Jurídico- Mediática provocando que este sea destituido del poder”.

En ese  sentido, Rodríguez amplió: “Esta metodología, fue dando resultado para reacomodar su política dominante en el continente. Ecuador no pudo escapar a esta embestida, Se persiguió a Correa hasta que tuvo que exiliarse. Moreno empezó un plan de Gobierno, centrado en ajuste y deterioro de los sectores medios y pobres del Ecuador, se alinea inmediatamente con FMI y al Banco Mundial”.

Para finalizar su conversación con Primereando, el analista y abogado alertó: “Ahora los gobiernos de derecha de la región, para anular cualquier tipo de peligro electoral, apelan a los grandes medios masivos de comunicación y al aparato judicial para encacrcelar cualquier tipo de alterativa política progresista que vele por los intereses de las grandes mayorías de este continente”.