Los economistas macrista auguraban una crisis de híper-inflación para el 2020 pero la realidad volvió a desmentirlo. La inflación del año pasado estará en el 35% (falta el último de diciembre), 20 puntos de lo que dejó el gobierno de Mauricio Macri, que cerró 2019 con 55%, récord en los 30 años anteriores. 

Si bien el escenario sigue muy complejo, vale destacar la caída de la inflación. Si se considera todo el mandato de Cambiemos, la suba de precios promedio entre 2016 y 2019 fue 42%. En ese caso, el gobierno de Alberto la bajó 7 puntos. 

Si comparamos la dinámica de la inflación mensual entre 2020 y 2019, solo un mes del 2020 (octubre) superó al mismo mes del 2019 (3,8% vs 3,3%), mientras que, en el resto de los meses, 2019 presentó tasas mensuales más altas (y todo indica que en diciembre ocurrirá lo mismo).

Si comparamos los últimos 4 años, en 2020 la tasa de inflación interanual de diciembre será de 18,4% menos que en 2019 y 12,2% menos que en 2018, mientras que se va a ubicar un 10,7% por encima que el cierre de 2017. 

"En la última gestión, el promedio de la inflación anual se elevó 13 puntos en relación a lo que fue el periodo 2012-2015. Mientras que durante la última gestión del kirchnerismo el promedio de la tasa de inflación fue en torno al 29% anual, durante el gobierno de la alianza Cambiemos el promedio anual terminó en torno al 42%, finalizando el mandato con la tasa interanual de inflación más alta desde 1991, siendo de 53,8% en diciembre del 2019", destacaron desde la universidad de Avellaneda (UNDAV). 

¿Por qué motivo la inflación es tan alta en la última década? UNDAV ensaya una explicación: "Si bien las explicaciones de la inflación son multicausales, en Argentina la evidencia muestra que el principal canal de traslado a los precios es el tipo de cambio. En un país que es bi-monetario, con crisis financieras recurrentes, inflación crónica moderada y alta, es razonable que el peso no funcione como reservorio de valor del ahorro de las familias y empresas, y que el sustituto sea el dólar", reseñaron. 

Y agregaron: "Además, dado que una parte importante de los bienes de capital para producir en las industrias son importados, las presiones extra que se generan en el tipo de cambio por las demandas de divisas para ahorrar repercuten finalmente en la economía real, dado que ante devaluaciones se encarecen los insumos importados y esto se traslada precios. En definitiva, el canal del tipo de cambio, con sus ramificaciones, es el de mayor impacto inflacionario"