Una cosa es lo que Horacio Rodríguez Larreta dice y otra lo que hace. Según su discurso público, la educación pública es "una prioridad" de su gestión. Sin embargo, la realidad va por otro lado: de la última década, el de 2021 será el presupuesto más bajo. 

Esa es una tendencia del gobierno porteño desde que gobierna el macrismo: cada año, destina un poco menos a la educación pública, mientras los porteños deben rezar para lograr algunad de las escasas vacantes existentes. 

"Están utilizando la discusión de la coparticipación para justificar un presupuesto de ajuste. Pero si se analizan los presupuestos de los últimos años, todos van en esa misma sintonía", advirtió sobre la cartera que conduce Soledad Acuña el legislador del Frente de Todos, Santiago Roberto.

"Si se observan los principales aumentos por encima de la inflación, allí están los pagos de la deuda pública, el crecimiento del presupuesto para publicidad y en tercer lugar el aumento en el área de seguridad. Crecen esas áreas en desmedro de todo lo vinculado a promoción social, a la ayuda a los sectores más vulnerables y a la educación. Hay enormes recortes en todas esas áreas que para nosotros son prioritarias, pero se ve que para ellos no son importantes", observó.