Sorprendidos por los datos de una investigación, los diputados ultiman los pasos a seguir por estas horas y alguno se atrevió a asegurar que avanzarán con citaciones. Mientras tanto, dentro de Juntos por el Cambio arriesgaron que puede llegar a servirle a la presidenta del PRO. De todos modos, una hipótesis se impone: en los escándalos, mejor dejarla sola y no chocar con ella.

Patricia Bullrich, actual presidenta del PRO, mantuvo una agenda intensa con espías hoy procesados mientras fue ministra de Seguridad. Se reunió con los protagonistas de las causas emblemáticas de persecución política, según surge de los registros de ingreso a la cartera que condujo durante el gobierno de Macri. Según revelaron los periodistas Ari Lijalad y Franco Mizrahi, además de tener contacto con la mayoría de los procesados en el caso D’Alessio, también recibió ella o su mano derecha a agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) que terminaron procesados en otra investigación clave sobre el espionaje macrista, la que se inició en los tribunales de Lomas de Zamora.

No sólo intentaron argumentar que D'Alessio fue al ministerio para pedir trabajo y Bullrich lo rechazó, como contó la ex funcionaria públicamente, sino que compararon la situación con la investigación de espionaje ilegal que tramita en Lomas de Zamora. Dijeron que la pesquisa es dirigida por un "juez K" y que en este caso La Cueva de Pato salió en un medio contrario a Cambiemos, por lo que no escapará a la grieta y no irá más allá.

Fuente: El Destape