La Cámara de Senadores se sumó a la de Diputados (ayer le dio media sanción) y en tiempo récord sancionó la llamada ley Micaela. La norma establece la creación del "Programa Nacional Permanente de Capacitación Institucional en Género y Violencia contra las Mujeres".

Esta iniciativa, conocida como “Ley Micaela García”, logró el acompañamiento de todos los integrantes de los dos cuerpos legislativos. La única excepción fue el diputado macrista Alfredo Olmedo, quien votó en contra y habló de "ideología de género". Se sabe: Olmedo apuesta a captar al electorado de ultraderecha más conservador. 

La nueva ley establece la capacitación obligatoria en perspectiva de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación. Además, prevé como falta grave la negativa injustificada a la capacitación. La formación estará a cargo del Instituto Nacional de las Mujeres, que en su página web deberá brindar acceso público y difundir el grado de cumplimiento de las disposiciones de la ley en cada uno de los organismos.

La necesidad de profesionalizar a quienes cumplen funciones en al ámbito estatal llevó a presentar este proyecto de ley en abril del 2017, luego del femicidio de Micaela García (de allí su nombre).

Según reseñó AGENCIA PACO URONDO, desde entonces, la iniciativa tuvo un arduo trabajo parlamentario y de consensos entre las fuerzas políticas que comprendieron la urgencia de la formación para prevenir la violencia y erradicar las prácticas patriarcales. En este marco, y gracias al impulso de la presión social de las mujeres, el presidente Mauricio Macri se vio en la obligación de incorporar esta iniciativa en el segundo llamado de sesiones extraordinaria, ya que lo había ignorado en el primer debate legislativo de diciembre.