El (¿ex?) macrista Emilio Monzó se va de la Cámara Baja pero un grupo de legisladores que le responden podrían armar un bloque propio y separarse del PRO. Se trata de Sebastián García de Luca, Gabriel Frizza, Juan Aicega y Silvia Lospennato. Quieren armar un espacio "más político".  

Por su parte, es De Luca el más entusiasta en romper con el espacio macrista, al que cuestionan por su dureza ideológica. Es evidente que hay buen diálogo entre esos dirigentes y sectores del peronismo.  

Las malas noticias para el macrismo no terminan ahí. Podría haber más quiebres. Pablo Ansaloni, un diputado que asumió en 2017 por gestión de Ramón Ayala, el secretario general de la Unión de Trabajadores Rurales (UATRE), también está pensando en dar el salto hacia un lugar de menor oposición al kirchnerismo. 

Según trascendió, Ayala asistió a la última reunión de la CGT con Fernández. En ese marco, Ansaloni podría buscar un diálogo más ameno con Casa Rosada. 

En el mismo equipo quieren jugar el santacruceño Antonio Carambia, los tucumanos Domingo Amaya y Beatriz Ávila, el riojano Felipe Álvarez, los sanjuaninos Eduardo Cáceres y Marcelo Orrego y el fueguino Federico Frigerio. El posmacrismo empieza a mostrar sus primeros colores.