Macri volvió a decir en cadena nacional que uno de los logros de su gestión es haber avanzado en la erradicación de la corrupción en el Estado. Más allá de las acusaciones penales que pesan contra el mandatario saliente y sus principales ministros, la "transición" está desnudando escándalos mayúsculos e insospechados, como lo que pasa con el titular de la Administración Nacional de Aviación Civil. El funcionario PRO a cargo de controlar la aviación argentina fue denunciado penalmente por usar aeronaves oficiales para "practicar" y haberse autoconcedido la licencia de piloto tras pagar clases privadas con millones del organismo que conduce.

Es que a sólo días de dejar el cargo, Tomás Insausti fue denunciado en la justicia penal por haberse “autoconcedido” la licencia de piloto comercial, con dos perlas entre burdas e insólitas: lo acusan de pagarse las clases privadas con un millón de pesos de la ANAC y de usar aviones oficiales para completar las horas de vuelo, algo expresamente prohibido por ley. 

La sospecha nació, tal como reveló Infocielo, cuando el 28 de noviembre obtuvo la licencia de piloto comercial, a sólo diez días de irse del organismo. La sospecha es que, evidentemente, se la "autoconcedió". Según indicó el sitio especializado “Aviación en Argentina”, ese día rindió el examen final para recibirse en la Escuela de Vuelo del Aeropuerto Provincial de La Plata.

La controversia estalló cuando se conocieron los detalles de la maniobra: el “libro de vuelo” que lo habilitó fue foliado por los funcionarios Aníbal Pena y Gabriela Villegas, del Departamento de Foliado de la ANAC. Al ser empleados bajo comando jerárquico de Insausti, la sospecha es que habrían permitido varias irregularidades para “allanarle” el camino.

Según apuntan en la denuncia, el funcionario PRO hizo todas las horas de vuelos bajo el uso de aviones oficiales de la entidad, modelo Cessna 182 matrícula LV-CNB y LV-CNC, algo prohibido por ley ya que un funcionario público no puede usar bienes del Estado para usufructo y beneficio personal.

El dato consta en el SIAC (Sistema Integrado de Aviación Civil): Insausti figura con 91 movimientos -despegues- todos realizados y asentados con los aviones Cessna que son propiedad de la ANAC y sólo pueden ser utilizados con fines públicos que debe cumplir el organismo aeronáutico.

Por si esto fuera poco, en la acusación sostienen que gastó alrededor de un millón de pesos de fondos públicos para pagarse las horas de vuelos para las clases privadas que le permitieron recibirse de piloto comercial, tal como publicó “Aviación en Argentina”.

Todos estos presuntos ilícitos motivaron la denuncia penal que se configuró ayer y le tocó al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 2, a cargo del juez federal Sebastián Ramos. En la presentación, que quedó radicada en Comodoro Py, fue acusado bajo las figuras de “malversación de caudales públicos”, “peculado”, “abuso de autoridad”, “incumplimiento de deberes de funcionario público” y “cohecho agravado”, por lo que corre el riesgo de ser condenado a hasta 20 años de prisión efectiva.

A su vez, fue denunciado por “asociación ilícita” junto a su amigo Osvaldo Giannini, a quien designó en el cargo de la Dirección Nacional de Seguridad Operacional. Por si todo lo anterior pareciera poco, este funcionario no sólo no cumplió esa función sino que fue descubierto por darle las clases privadas de aviación a su compañero en dicho proceso.

Recientemente, una liquidación de honorarios que cobró el director se filtró y dio cuenta de lo que se denuncia como un “desfalco millonario”, ya que la ANAC le pagó más de 300 mil pesos por sólo dos horas de instrucción privada de vuelo a Insausti.

Por todo esto, en la denuncia penal se solicitó al magistrado Sebastián Ramos que anule las irregulares licencias de piloto comercial que Insausti recibió tras cometer los presuntos ilícitos (Licencia de Piloto Privado de Avión, multimotor terrestre hasta 5.700 kgs y la de Piloto Comercial de Avión con HVI).

Insausti es un frecuente protagonista de escándalos, como por ejemplo lo del 31 de mayo de 2013 cuando, como  jefe de patrimonio del gobierno de la Ciudad, se coló a los golpes y por la fuerza en el predio de la Casa Rosada para treparse y abrazarse al Monumento a Cristóbal Colón. Allí fue detenido por la guardia presidencial, que luego confirmó su estado de ebriedad.

Otro evento desgraciado que protagonizó Insausti en el último tiempo fue el accidente automovilístico que se produjo otro 31 de mayo, pero de este año, en la autopista Lugones, entre el auto Chevrolet Cruze propiedad de la ANAC que manejaba el funcionario, con el Renault Clio de una mujer, que denuncia que el funcionario hizo una falsa declaración por la cual el seguro le reconoce un valor mucho menor al arreglo que debe hacer en su auto.

“Se han seguido las vías legales y administrativas correspondientes. Inmediatamente después de la colisión, ambas partes intercambiaron los datos de los seguros y se tomaron fotografías de los vehículos como prueba respaldatoria de lo sucedido”, indicaron fuentes de la ANAC. El auto oficial con la patente AB605PB que manejaba el funcionario acumula deudas por multas por infracción de tránsito en la Ciudad de Buenos Aires por 19.260 pesos, en su mayoría por exceso de velocidad.

Fuente: Política Argentina