El Gobierno salió al cruce este martes ante las críticas de la oposición y las versiones periodísticas que indicaban que en el proyecto de ampliación del Presupuesto 2020 se alentaba una supuesta suba al 10,5% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que pesa sobre las leches.

Por el contrario, fuentes de la Jefatura de Gabinete aseguraron que el espíritu del proyecto de ampliación del Presupuesto que se presentó en el Congreso va exactamente en la dirección contraria y busca extender la reducción del IVA desde el 21% al 10,5% a todas las leches ya que en la actualidad no todas están alcanzadas por esa alícuota especial y tributan el máximo permitido por ley.

"Buscamos que haya un tratamiento equitativo, ya que para algunas leches que hoy no tienen la exención y están gravadas al 21%, se pasará a una alícuota de 10,5%" explicaron esas mismas fuentes y aseguraron que la medida, lejos de tener un fin recaudatorio por el contrario implica "un costo fiscal estimado en 1.800 millones de pesos al año".

"Es necesario hacer esto para ordenar la cadena de producción y comercialización, normalizarla, generando transparencia y facilitando los controles para que se cumplan los acuerdo de precios", aseguraron.

El problema se originó en las semanas posteriores a las PASO de 2019 cuando, tras la aplastante derrota del gobierno de Macri y ante la perspectiva certera de ver en riesgo su sueño de lograr la reelección la gestión de Cambiemos dispuso la reducción o directamente la eliminación (como en el caso de la leche) del IVA de algunos productos de la Canasta Básica de Alimentos. La medida, de tintes electoralistas, buscaba además frenar un poco la desbandada de la inflación que ese año terminó siendo la más alta desde la hiperinflación de fines de los '80. La eliminación del IVA a la leche tenía además fecha de caducidad el 1° de enero de este año por lo que en el inicio de la actual gestión se negoció con las grandes cadenas de supermercados para no trasladar el regreso del IVA al precio final y compartir, Estado y supermercados, el costo de esa decisión, pero en rigor el IVA ya se estaba cobrando.

La medida no logró el efecto buscado y el precio de la leche no bajó. "Es que -explicaron las fuentes de Jefatura de Gabinete- a las empresas comercializadoras se les fue generando un creciente crédito fiscal a su favor que no podían descargar en los consumidores justamente por la exención de IVA".

"Entonces en la práctica lo que pasó fue que los comercios mantuvieron los precios, las familias no se beneficiaron de la medida y la AFIP quedó empatada entre el menor IVA cobrado a las familias y el crédito fiscal acumulado en los comercios", explicaron.

Y auguraron que esta "propuesta viene a subsanar esa distorsión fiscal y no generará un perjuicio para las familias".

Así, indicaron que "el regreso del IVA al 10,5% para las leches más consumidas le permitirá a los comercios volver a descargar todo ese crédito fiscal acumulado en sus balances, motivo por el cual el precio final que soportan las familias será exactamente el mismo una vez que entre en vigencia la medida".

Adelantaron además que el tratamiento equitativo para todas las leches hará que muchas de ellas que hoy tributan el 21% comiencen a pagar un alícuota reducida del 10,5%. "De esa manera veremos, contra lo que se dijo en los últimos días, una reducción en el precio de góndola de algunas otras leches", aseguraron.

Fuente: Minuto Uno