Elaborado por el Ministerio de Defensa, a cargo de Agustín Rossi, el oficialismo incluyó dentro del temario de sesiones extraordinarias del Congreso un proyecto de ley que propone otorgar por única vez un beneficio extraordinario destinado a los familiares de los tripulantes del submarino ARA San Juan.

La iniciativa ingresó a la Cámara de Diputados el pasado 30 de noviembre y establece el derecho de los familiares a percibir, por única vez, un beneficio de carácter económico que no sea será obligatorio, por lo que cada familiar tendrá la posibilidad de elegir si accede al aporte o inicia un juicio en reclamo de un resarcimiento del Estado.

Acorde al texto del proyecto, el monto será una remuneración por única vez equivalente al sueldo de los agentes de nivel A, grado 0, del Convenio Colectivo del Sistema Nacional de Empleo Público multiplicado por 100. Actualmente, esa cifra ronda cerca de los 7 millones de pesos para familiares directos de cada víctima.

En caso de que haya hijos, tienen la prioridad y se divide por partes iguales. Si no los hay, se reparte entre los progenitores y el cónyuge. La fórmula es muy similar a la que se utilizó para los familiares de las víctimas de la AMIA y de la explosión de la fábrica militar de Río Tercero.

El compromiso de impulsar esta iniciativa había sido asumido por la cartera de Defensa tras una reunión que mantuvo Rossi en Mar del Plata con un grupo de esposas de los tripulantes. Fue tras el acto por los tres años de la desaparición de la embarcación, el 15 de noviembre de 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri.

La iniciativa de la Rosada complementa también el ascenso al grado inmediato superior a la totalidad de los y las oficiales y suboficiales integrantes de la tripulación del submarino. Fue otorgado por decreto por el presidente de la Nación, Alberto Fernández, en su rol de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.

El A.R.A San Juan fue hallado casi un año después de su hundimiento en el fondo del Atlántico, a unos 500 kilómetros de la costa de Santa Cruz, por la empresa estadounidense Ocean Infinity.

Por otra parte, los familiares insisten en el pedido de que se declare el 15 de noviembre como feriado nacional en conmemoración del hundimiento del submarino oficial.