El Gobierno nacional puso en acción su proyecto para levantar la economía una vez que la campaña de vacunación toma velocidad y las aperturas pueden darse en mayor volumen. Así luego de buscar establizar los precios de los alimentos en el mercado interno, ahora el objetivo es fomentar el consumo.

Una de las primeras expectativas es el resultado que desencadene la medida fiscal aplicada con los cambios en el Impuesto a las Ganancias recientemente reglamentado por AFIP. En el Gobierno se espera que en julio se vuelquen $8.000 millones a la economía, según estimaron fuentes oficiales.

Esos $50 mil millones dejarán de ser retenidos por AFIP y quedarán en el bolsillo de los trabajadores que ganan hasta $150 mil brutos. Esa masa de dinero, en caso de destinarse al consumo, genera ingresos al fisco por otros impuestos, como IVA o Ingresos Brutos, por lo que al menos un 22% del costo fiscal directo es contrarrestado por los efectos tributarios indirectos. Así se desprende de un trabajo realizado por el instituto IARAF. 

“Los cambios en Ganancias van a motorizar el consumo, pero como parte de un paquete de medidas, que incluye la ampliación de la tarjeta alimentar, el aguinaldo, el incremento de las jubilaciones y las asignaciones, y sobre todo, las paritarias”, opinó Hernán Letcher, director del centro CEPA. 

Un dato es que la mitad de los 1,3 millones de trabajadores que dejarán de pagar Ganancias cobran menos de $111 mil brutos, es decir, menos de $100 mil netos, según datos de Anses. Casi la mitad de quienes dejan de pagar se encuentran en la provincia de Buenos Aires.

Es que el Gobierno apunta a que el esfuerzo fiscal que pone sobre la mesa se vuelque a consumo y "por fuera de lo que es el supermercado", para reactivar ventas de indumentaria, textil, juguetes, muebles, electrodomésticos y electrónicos, entre otros rubros. También para arreglos dentro del hogar. Pero existe el riesgo de que parte de esos pesos extra vayan al dólar.

Otro tipo de medidas que complementan esta batería de anuncios tienen que ver con los sectores de menoes ingresos: los aumentos en las asignaciones universales como en el monto de la tarjeta Alimentar logrará que sectores más postergados de la economía logren un alivio en sus bolsillos pero también accedan al mercado de consumo de bienes de primera necesidad.

Para esto es fundamental los programas de precios de alimentos que regulen la canasta básica y que den una mayor previsibilidad a la hora de adquirir productos fundamentales para la mesa de los argentinos y las argentinas.

Fuente: Política Argentina