A diferencia de Buenos Aires, donde el gobierno de Axel Kicillof decidió transparentar las cifras, la gestión de Horacio Rodríguez Larreta decidió blanquear los números pero de forma solapada, por "goteo". Así ocurre que en cada parte diario, en realidad, hay muchas menos muertes reales que los informados, ya que se incluyen fallecidos de tiempo atrás.  

"Lo que hizo la Provincia fue disruptivo, puso sobre la mesa algo de lo que no se veía hablando en la Argentina. Llamó a todos a empezar a mirar la forma en que se cargan los datos, además de las demoras. Y fue positivo. La Ciudad no lo lo hizo de una sola vez, pero lleva más de mil fallecidos sobre lo esperable en el último mes y pico", describió el economista Martín Barrionuevo al portal macrista La Política Online. 

Así las cosas, y tratando de que no se note, la Ciudad va sumando fallecidos anteriores en las cifras actuales que cada día se informan. Pero sin aclararlo. Ocurre que el macrismo salió a criticar a Kicillof por "mentir con las cifras", lo que lo obliga a negar que están haciendo lo mismo pero mintiéndole a la sociedad. 

La carga de contagiados y fallecidos es un problema en todo el mundo pero el macrismo optó por hacer política con la decisión de Buenos Aires, gobernada por el kirchnerismo, que decidió informar a la sociedad sobre esos inconvenientes y en un momento actualizó los datos. Larreta hizo lo de siempre: dijo una cosa e hizo otra, con mucho marketing detrás.