La interventora de la AFI, Cristina Caamaño, tomó su primera decisión fuerte y firmó una resolución que limita la capacidad de los servicios de inteligencia para intervenir en causas judiciales criminales, salvo delitos complejos. De esta manera, achica la interaccion de los espías con los jueces federales. 

En los considerandos, Caamaño cuestionó la flexibilización del criterio que usaron los jueces y la propia AFI durante el macrismo para justificar la participación de espías en una pesquisa criminal.   
Semanas atrás, Alberto Fernández, había anticipado que iría en esa dirección. En el Gobierno entienden que los magistrados federales muchas veces utilizan a los espías de manera "promiscua" para armar causas. 

La resolución también hace referencia a la derogación del decreto de 2016 que ocultaba gastos administrativos de la AFI y a la intervención del organismo de inteligencia en las escuchas.

El argumento es que la AFI tiene como función principal prevenir actividades de terrorismo y de delitos que alteren el orden constitucional mediante la recopilación de inteligencia nacional. 

Fuente: Política Argentina