La administración de Alberto Fernández prepara un endurecimiento de las medidas de control para evitar la expansión del coronavirus en la Argentina.

En la Casa Rosada y el ministerio de Salud descuentan que en los próximos días crecerá de forma exponencial la cantidad de infectados, entre ellos, nuevos pacientes que no hayan viajado recientemente al exterior. Ante la aparición de casos autóctonos, que algunos estiman podrían confirmarse en las próximas horas, se aplicará un nuevo protocolo, que contempla mayores restricciones a la movilidad, tanto interior como en las fronteras, criterios diferentes a la hora de decidir internaciones y la suspensión de espectáculos masivos y otras actividades públicas.

Con 17 casos confirmados, incluyendo al hombre que falleció el sábado en el Hospital Argerich, las autoridades argentinas aceptan que es cuestión de tiempo, y poco, para que comiencen a detectarse los primeros pacientes en personas que no salieron del país. Esa será la señal para pasar de la etapa de contención, que es la fase actual en la lucha contra el avance del coronavirus, a la etapa de restricción, que contempla un mayor esfuerzo para evitar una mayor propagación y un cambio en las normativas para la atención de pacientes con el fin de evitar que el exceso de demanda cause un colapso del sistema de salud.

Según los especialistas, el combate a las pandemias consta de cuatro etapas. Durante la primera, se busca evitar la llegada del virus al país. La segunda, que es la que todavía se cursa en Argentina, cuando sólo existen casos importados de la enfermedad, apunta a retrasar la propagación para ganar tiempo y preparar al sistema de salud y a la población de cara al momento en el que el virus comience a circular de manera activa en el país. Esa es la etapa número tres. Fuentes oficiales y del sector privado coinciden que es cuestión de horas para que lleguemos a ese punto.

Entre las medidas que pueden esperarse para las próximas horas está la suspensión de espectáculos masivos. También habrá mayores restricciones en el ingreso al país, tanto por aeropuertos como en las fronteras terrestres; también podrían aislarse algunas zonas para evitar que se propaguen los focos. Se promoverá el trabajo domiciliario y podrían, en casos puntuales, levantar las clases en algunos colegios y universidades, aunque por ahora no está prevista una suspensión general de la actividad educativa. Las fuerzas de seguridad cumplirán un rol más importante en controlar que las nuevas medidas se apliquen.

Habrá cambios importantes en los criterios de internación: para evitar que los casos de coronavirus desborden la capacidad del sistema de salud, se determinará que sólo permanezcan hospitalizados aquellos pacientes que pertenezcan a grupos de riesgo o que presenten cuadros complejos con riesgo para la vida. El resto será remitido a su hogar para que permanezcan aislados en internación domiciliaria. Habrá que armarse de paciencia: según las autoridades, esta etapa puede durar varias semanas o incluso varios meses, hasta que la pandemia comience a remitir y el pulso de la sociedad se normalice.

Fuente: El Destape