El propio mandatario y casi todo su Gabinete firmaron una medida que dio de baja los artículos 6, 8, 9, 10 y 11 del Decreto 882/2017 del 1 de noviembre de 2017. Por aquella decisión del gobierno de Mauricio Macri se permitía la "venta, cesión o transferencia" de las acciones estatales en Citelec (empresa controlante de Transener, en donde el Estado comparte la participación junto a Pampa Energía), pero también posibilitaba la cuestionada venta de las Centrales Térmicas de Generación Eléctrica Ensenada de Barragán y Brigadier López, cuyo procedimiento de enajenación además está siendo investigado en la justicia por posibles irregularidades.

Se sabe: durante el macrismo se otorgaron grandes negocios a las empresas energéticas que pagaron en gran medida los usuarios, con tarifazos fenomenales. Vale consignar que no hubieron inversiones para mejorar el servicio.

En ese sentido, el nuevo decreto del presidente Fernández también determinó que las obras públicas del proyecto de aprovechamiento hidroeléctrico del río Santa Cruz retomarán sus denominaciones: la ubicada en Cóndor Cliff volverá a llamarse Presidente Néstor Kirchner, y la ubicada en Barrancosa vuelve a ser Gobernador Jorge Cepernic.

Asimismo, asignó a Ieasa las acciones emitidas en favor del Estado Nacional en las sociedades generadoras Termoeléctrica Manuel Belgrano y Termoeléctrica José de San Martín, correspondientes a los Fideicomisos Central Termoeléctrica Manuel Belgrano y Central Termoeléctrica Timbúes, respectivamente.

Por último, le otorgó a Ieasa los permisos exploratorios correspondientes a las áreas costa afuera denominadas MLO 115 y MLO116, de la Cuenca Malvinas Oeste del Mar Argentino.