En un contexto de fuerte inflación, proyectada a fin de año cerca del 45 por ciento, el gobierno de Mauricio Macri tiene en sus planes un nuevo incremento en el servicio de agua potable y desagüe cloacal. Para ello, convocó a una audiencia pública para el próximo 15 de noviembre en Tecnópolis.

El pedido de aumento en la tarifa de agua afectará a los usuarios de AySA en la Capital Federal y en 26 municipios de la provincia de Buenos Aires y se aplicará a partir del año que viene.

La semana pasada, un estudio de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) reveló que la Argentina es el tercer país en la región que más salario destina al pago de tarifas de servicios públicos. Según el informe, los costos tarifarios pasaron del 6% de los salarios en 2015 a posicionarse cerca del 25% en solos tres años.

En ese sentido, los tarifazos vienen golpeando la economía de los hogares argentinos. Desde el 2016 el servicio de agua potable acumula un 1.000% de incremento, mientras que el gas natural aumentó más de un 2.000% y la energía eléctrica un 1.500%.

Hace unos días, el cuestionado Secretario de Energía, Javier Iguacel, reconoció que para “un sector importante de la sociedad, es difícil llegar a fin de mes y pagar las facturas”. Tras el retroceso parcial en el pago de extra a las empresas de gas, que se hará cargo el Estado, el gobierno insiste en un nuevo aumento de las tarifas-