Hace unas semanas, el intendente macrista de Tandil, Miguel Ángel Lunghi, decidió "independizarse" de la política sanitaria provincial. Su irresponsabilidad le costó caro a la Ciudad del interior bonaerense: hoy tiene más de 1000 casos semanales y un sistema de salud al borde del colpaso.

Por su parte, desde el gobierno provincial cuestionaron al jefe comunal macrista. "Hemos tenido intendentes que han resistido las resoluciones de la Provincia. Pensaron que como no tenían casos estaban prevenidos de por vida y pasó lo lógico, al virus lo trasladamos las personas. El intendente de Tandil quiso que la región fuera una especie de Fortín Pampa y pasó lo que tenía que pasar, hay una ola de contagios en Tandil", describió la ministra de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Teresa Garcia, en declaraciones a la prensa.

"El coronavirus es como una mancha de aceite, irradia y se va extendiendo. Hasta que no aparezca la vacuna vamos a tener que extremar cuidados, no hay que relajarse", advirtió.

Por su parte, el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, señaló que el “el epicentro (de los contagios) hoy está en Azul, Tandil y Olavarría”. En las tres ciudades gobiernan intendentes vinculados al macrismo, que fueron críticos con la política sanitaria del gobernador Axel Kicillof. Los resultados están a la vista.