De los 1.400 agentes con los que cuenta la cuestionada Agencia Federal de Inteligencia (AFI), el 55% fueron designados por el gobierno de Macri y, puntualmente, por la gestión de su amigo íntimo, Gustavo Arribas.

Los números se los dio a conocer la ministra de Seguridad, Cristina Caamaño al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien ordenó una investigación inmediata sobre la situación.

Más allá de la desproporcionada designación de espías, los datos dicen que de los más de 700 agentes que ingresaron, la enorme mayoría lo hizo entre las PASO de agosto de 2019 y el recambio presidencial del 10 de diciembre. Es decir que en los últimos cuatro meses la AFI efectivizó a más agentes que en los restantes 36 años de democracia.

Es tan brusca la maniobra que realizó el testaferro de oro de Macri, como lo bautizó el actual dirigente de Boca Juniors Roberto Digón a Arribas, que los designados en general son familiares de funcionarios de Juntos por el Cambio que ya estaban de salida. No solo les dieron planta permanente, les dieron sueldos de 90 mil pesos para ser ñoquis: se detectó que estos agentes trabajaron una hora cuarenta minutos diarios, es decir que solo fueron un rato un día y después faltaron el resto.

Caamaño y Cafiero, con el aval rotundo del Presidente, fijaron al 15 de enero como la fecha para revisar todas las designaciones realizadas durante el macrismo y mirar atentamente a muchos jefes que resisten en sus cargos pese al cambio de Gobierno. Así se cacula que el total del personal es de 1405 personas, 800 designados en los últimos 4 años y los 600 restantes entre 1983 y 2015. Cambiemos metió personal de inteligencia en forma desproporcionada, duplicando la cantidad de ingresantes en los 32 años anteriores.

El nuevo esquema de reorganización será profundo. Todo lo que sea inteligencia criminal, narcotráfico, red de tratas, grandes bandas, lavado de dinero pasará a la órbita del Ministerio de Seguridad que será una especie de FBI dedicado a investigaciones de crimen organizado y así la AFI se dedicará meramente a la inteligencia de seguridad nacional. Se terminó el tiempo de los espías que diambulan por juzgados visitando jueces y fiscales.

Fuente: Infonews, Política Argentina