El macrismo y aliados lograron una gran victoria a nivel nacional, donde obtuvieron el 40% de los votos. El Frente de Todos quedó segundo, a 10 puntos. Es una de las peores elecciones del peronismo desde el retorno de la democracia. 

Así las cosas, el Frente de Todos ganó en solo 6 provincias: Formosa, Tucumán, Salta, San Juan, La Rioja y Catamarca. En Santiago del Estero, Neuquén y Río Negro se impusieron fuerzas locales, mientras que en el resto de las provincias ganó Juntos por el Cambio.

En el resto de las 15 provincias, entre ellas la poderosa Buenos Aires, se impuso Juntos por el cambio. La diferencia entre el macrismo y el peronismo fue de 2,3 millones de votos. 

Pero sin lugar a dudas, el mazazo más grande para el oficialismo se dio en provincia de Buenos Aires, donde Juntos se impuso por 38 a 33. El Frente de Todos perdió más de 20 puntos desde 2019. Cuando se ve el mapa completo de PBA, la situación es más desoladora: el macrismo se impuso en 7 de 8 secciones electorales. Excepto en la tercera sección (la mitad del Gran Buenos Aires) ganó prácticamente en todos los municipios. Aplastante.