El periodista de La Nación Hugo Alconada Mon mintió sobre el presidente electo Alberto Fernández, que en las redes sociales le marcó su error. Eso generó una indignación masiva del propio Alconada Mon y de muchos periodistas de los grandes medios de comunicación que hicieron una defensa corporativa de su colega. Entonces, ¿vale mentir?

Vamos a los hechos. Alconada Mon tituló una nota con la siguiente "información": "Un colaborador de Fernández aparece en el caso de facturas truchas de Báez". Luego, en el artículo queda claro que tal afirmación no se condice con la información divulgada. Ese "colaborador" en realidad es un ayudante de cátedra del presidente electo en la UBA y es el abogado defensor del dueño de Crediba, una financiera imputada en una causa judicial. 

Pero Alconado Mon fue más allá y sin ningún tipo de pruebas aseguró que Alberto habría ejercido tráfico de influencias. Esos dichos generaron la respuesta del dirigente peronista: "En mi vida académica he trabajado con abogados que ejercen su profesión. @halconada sabe que en esa labor profesional yo soy absolutamente ajeno", escribió. 

"Es miserable atribuirme mover influencias en esos casos. No voy a soportar en silencio la difamación hecha invocando hacer periodismo", insistió Alberto, que nunca fue consultado por Alconada Mon para su artículo "periodístico". 

La crítica del presidente electo generó una sobreactuada indignación de los periodistas de los grandes medios, que vieron afectada la democracia. Parece que Alconada Mon no puede ser criticado. Esos mismos periodistas callaron durante 4 años ante el cierre de medios, el despido de colegas (más de 2000) y la persecución de voces críticas. Doble vara...