Buenos muchachos. En julio de 2018, el espía macrista Leandro Araque le sugieró a su jefe, Alan Ruiz, chequear la información de que “el equipo de Vidal la estaría empujando a eso porque aparte no se pueden ni ver con el círculo íntimo de MM (Peña, Lopetegui, Quintana)”. En criollo: el macrismo espió a su principal aliada y gobernadora, María Eugenía Vidal.

Según informó El Cohete a la Luna, se temía que Vidal tendiera puentes con  Sergio Massa, Diego Bossio, Juan Urtubey y José De la Sota “y se le pare de manos a Macri", aseguraron los espías. 

El eje de la disputa fue la idea de Vidal de desacoplar las elecciones de Buenos Aires de la nacional, para evitar que Macri fuera una mochila imposible de sacarse de encima. El entonces presidente era muy rechazado en suelo bonaerense, en especial en el conurbano. 

Finalmente, la mesa chica macrista no quiso saber nada y obligaron a Vidal a competir el mismo día que Macri. El resultado es conocido: Axel Kicillof le sacó 20 puntos y se terminó el sueño reeleccionista de la mandataria. Por ese motivo, es sabido que Vidal guarda mucho rencor con Macri y, sobre todo, contra su entorno más cercano.