Así lo aseguró el editorialista de La Nación, Carlos Pagni, en su habitual columna en el medio ultraoficialista. Según Pagni, cada vez son más las voces las que le piden al presidente Mauricio Macri que debe dar un paso al costado. "Macri se enoja y no quiere saber nada con esa idea. Para él, esos planteos son disruptivos", describió el periodista. 

Sin embargo, Pagni analizó: "¿Habría que cambiar a Macri por Vidal? Es muy difícil de resolver. Desde que hay reelección, los presidentes están obligados a reelegirse. Por eso, si el presidente no se postula contamina con su desistimiento a todo el oficialismo, incluida a Vidal. Mal que le pese a los radicales y a Elisa Carrió, Cambiemos lleva el sello de Macri como un partido de carácter personal", escribió. 

Ante esas presiones, Casa Rosada resolvió dos cosas. Por un lado, cederá ante las presiones de radicales y de Vidal de que conceda políticas que alienten el consumo, más allá de su discurso anti populista. Por el otro, Macri aceptaría darle a la UCR la vicepresidencia, como vienen reclamando hace tiempo. 

"El cargo podría ocuparse por Martín Lousteau, Ernesto Sanz o Alfredo Cornejo. Los que conocen mucho a Macri dentro del Pro dijeron que todo lo que estaba descartado hace 15 días ahora está sobre la mesa", reconoció Pagni.