La desaparición de Maia, de 7 años (finalmente fue encontrada después de tres días), debería permitir poner la atención sobre lo que ocurre con la gente en situación de calle en la ciudad más rica del país, como es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según un relevamiento, hay otros/as 900 "Maia" en toda CABA. 

En 2019, organizaciones sociales porteñas realizaron el segundo censo popular sobre la gente que vive en la calle o en paradores en Buenos Aires. El trabajo se hizo sin ningún tipo de respaldo del Gobierno porteño, que no quiere saber nada con el destino de esas familias vulnerables. Después de 14 años del PRO, no hay ninguna política pública seria para esos porteños. 

Según el segundo censo popular referido, en CABA viven 7251 personas en situación de calle. De ellas, 5412 no tienen acceso a paradores, ni a establecimientos con convenio con el gobierno de la ciudad, es decir que duermen en la vía pública.

De ese total, el 80% son varones, el 19% son mujeres y el 1% es travesti o trans. Además, 871 son niños/as (como Maia) y 40 eran mujeres embarazadas (en abril de 2019).

Además, el 56% de las personas que contestó el censo sufrió algún tipo de violencia institucional en su encuentro con miembros del Estado, desde policías hasta personal de hospitales.

Las organizaciones destacaron que entre el primer censo, de 2017, y el segundo, de 2019, creció la cantidad de gente en la calle: pasó de 5800 personas a casi 7200. 

Entre los motivos de su situación, las personas identificaron como causa central que perdieron el trabajo y dejaron de poder pagar un alquiler. Y también por separaciones, por hacinamiento y falta de espacio para contener a un hogar junto, por no poder afrontar el pago de servicios.