El Ejecutivo porteño decidió dejar de lado la austeridad por el coronavirus y salió a comprar armamento para reprimir manifestaciones. ¿No sería mejor gastas esos fondos en los barrios postergados o en el sistema sanitario?

La compra costó 52 millones de pesos. Según informó AGENCIA PACO URONDO, Fabricaciones Militares proveyó al gobierno de 150 mil cartuchos antidisturbio, mil cartuchos de gas lacrimógeno, 2000 granadas de mano con gas lacrimógeno y 2915 granadas de humo.

“Atento a la situación socioeconómica que está atravesando el mundo, por causa de la propagación pandémica del Convid-19 y teniendo en cuenta el stock de material antidisturbio disponible (…) se solicita la urgente adquisición del material”, indicaba la solicitud de la División de Armamento, Munición y Explosivos de la Policía de la Ciudad. ¿El macrismo espera reprimir a los ciudadanos en medio de la pandemia?

No es el primer escándalo de Larreta en los últimos días, después de que se conociera que pagó barbijos a un director de Clarín un 3000% más caros. Un negocio redondo, para unos pocos.