A través del boletín oficial, la Secretaría de Energía oficializó el aumento de la garrafa social en un 24%. Con esta suba, el precio de una garrafa de 10 kilos llegará a los 296 pesos. En diciembre de 2015, cuando asumió el gobierno de Mauricio Macri, el precio regulado oscilaba en 100 pesos.

La resolución 15/2019 estableció que desde el próximo viernes la garrafa de 10 kilos se venderá a $ 160,28 para el fraccionador, $ 240,97 al distribuidor y a $ 267,70 al público.  Estas sumas son libres de impuestos, que una vez agregados a la cuenta determinan un precio final al público de 296 pesos por garrafa.

Según un estadio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el precio de la garrafa social entre diciembre de 2015 y enero 2019 aumentó un 205 por ciento, pasando de 97 a 296 pesos. El mismo informe señala que durante el mismo periodo el salario mínimo vital y móvil tuvo una suba del 102 por ciento, muy por debajo de la evolución del precio del gas envasado. Como en otros rubros, los jubilados también perdieron poder adquisitivo. El aumento de la jubilación mínima fue del 117 por ciento.

En la provincia de Buenos Aires, distintos sectores se manifestaron en contra del nuevo aumento. El defensor del pueblo, Guido Lorenzino, reclamó en sus redes sociales que “no dejen sola a la gente” y señaló que los precios “están descontrolados”.