Hace días trascendió que el icónico complejo marplantense Torres de Manantiales, propiedad de Hernán Lombardi, cambió su operatoria para dejar de ser apart hotel y dedicarse a alquilar habitaciones como departamentos y oficinas.

En ese marco, la empresa abrió retiros voluntarios –en realidad despidos encubiertos– para 230 trabajadores que prestan servicios en el complejo que cuenta con 190 departamentos en dos torres, 60 de los cuales pertenecen a propietarios individuales.

Sin embargo, la compleja situación de su empresa ni la más difícil que atraviesan sus –por ahora– empleados le impidió a Lombardi volver a la lid política, esta vez como candidato a diputado nacional en la provincia de Buenos Aires, en la lista que encabeza Diego Santilli.

Según trascendió, Lombardi se ubica en lugar expectante por expreso pedido de Macri, quien suele tenerlo entre sus funcionarios preferidos y no quería dejarlo afuera del armado electoral del nuevo sello bonaerense Juntos, atrás del cual se busca encubrir a Cambiemos y a Juntos por el Cambio.

omo se recordará, en 2007 fue designado ministro de Cultura porteño bajo la gestión en la Ciudad de Macri, y como tal promovió cierres masivos de centros culturales barriales y profundas crisis en los teatros Colón y San Martín. Y cuando Cambiemos ganó las elecciones nacionales, asumió como titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos.

De hecho, desde ese cargo fue que el empresario marplatense devenido candidato comenzó su prontuario como despedidor serial: desde allí efectuó 354 despidos en la agencia de noticias Télam, más del 40 por ciento del total de la planta.

Fuente: Minuto Uno