“La verdad, Patricia, que sos una desestabilizadora”, le dijo sin vueltas Stanley a Bullrich en la última reunión de gabinete cuando el acampe piquetero crecía en tensión y Bullrich había salido a cruzar a Grabois. “Dije algo a favor tuyo: ustedes hacen un acuerdo y Grabois lo rompe”, se excusó Bullrich frente al resto de los ministros que se quedaron callados. El clima se cortaba con tijera.

La ministra de Seguridad, fiel a su estilo, considera que las organizaciones CTEP, Barrios de Pie y CCC, entre otras aumentaron su movilización en las calles y cree que es gracias a la asistencia que le brinda el propio gobierno, es decir Stanley. “Hace tres años y medio que tengo una mirada crítica de la política social. El poder piquetero sigue vivo y cada vez con más fuerza. Ella fue racional y Grabois no”, le dijo Bullrich a su entorno más cercano.

Stanley, en tanto, se defiende de las acusaciones por las reformas implementadas que incluyen mayores controles y la promoción del trabajo formal a pesar de la crisis económica. Es ella quien lleva el diálogo con las organizaciones sociales desde el primer día de la gestión de Macri y cree que de no haber sido por los planes sociales todo hubiera estallado por el aire.

La esposa del jefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai, defiende los avances sociales logrados y la bancarización que permitió una llegada más directa a los beneficiarios, sin intermediaciones. “El 100% de las personas se reempadronaron, fueron a una oficina de la ANSES, actualizaron sus datos, cada uno tiene su tarjeta. Es un error asociar el plan a las manifestaciones, las estructuras políticas no se financian de ahí”, retrucan desde Desarrollo Social.

Fuente: Info135