El 9 de septiembre pasado, estudiantes de cuarto año del Instituto de Enseñanza Superior Juan B Justo, ubicado en el barrio de Villa del Parque, estaban cursando dentro del aula de Tecnología. Las ventanas se encontraban abiertas de par en par, al igual que la puerta de entrada, para garantizar la ventilación cruzada en medio del contexto de pandemia. Todo transcurría con normalidad hasta que un fuerte viento entró por las ventanas, la puerta se cerró abruptamente y eso provocó que una parte importante del techo se desmorone en medio de la clase. Lo que podría haber sido una tragedia, apenas terminó con una estudiante con la cara lastimada.

La comunidad educativa aun no terminaba de repudiar este hecho, cuando el 14 de septiembre, cinco días después, se derrumbó un tramo del techo de la Escuela Integral Interdisciplinaria Nº 5 DE 5, de Parque Patricios. Allí asisten niñas y niños entre los 6 y los 14 años que presentan dificultades en el proceso de aprendizaje y requieren de flexibilidad en la enseñanza. Las clases estuvieron suspendidas durante 48 horas dado que las autoridades gubernamentales montaron una inspección sobre la infraestructura de toda la escuela. Pero advierten que la inspección se realiza tarde, porque este hecho podría haber terminado en una tragedia.

“Las denuncias sobre problemas de infraestructura son cotidianas en las escuelas. También lo son algunas inspecciones de arquitectos o personal de infraestructura que saca fotos, promete arreglos y nada ocurre después”, advierten desde el gremio docente Ademys. “El ejecutivo porteño, el propio Horacio Rodríguez Larreta  y la Ministra Soledad Acuña,  conocen perfectamente el estado calamitoso de muchas escuelas. Pero en lugar de destinar los recursos necesarios, persiguen e intentar disciplinar a la docencia que lucha y exige buenas condiciones para enseñar y aprender, algo tan básico como tener edificios en condiciones, sin peligro de que un desprendimiento del techo te lastime”, agregan. Desde el gremio aseguran que “mientras abunda en la campaña electoral la propaganda sobre la importancia de la educación, Larreta reduce el presupuesto educativo en general y el de infraestructura en particular,  poniendo en riesgo la salud y la vida de estudiantes, docentes y auxiliares”.

En el mismo sentido, Pablo Francisco, Secretario de Condiciones y Medio Ambiente del Trabajo, CyMAT UTE, aseveró que “esto está enmarcado en la desinversión educativa que hay en la ciudad Buenos Aires, que comenzó con la gestión de Macri en la ciudad y continúa con la de Larreta. Como parte de esa desinversión están los recortes propios de infraestructura escolar que, año tras año se recorta desde el presupuesto”, y agregó “éste presupuesto no es ejecutado en su totalidad o sea que cada año, aparte del recorte, el dinero destinado a infraestructura escolar se ejecuta en un 60%, poco menos de la mitad queda sin ejecutar”. Para Francisco, esto después se ve reflejado en las escuelas donde se caen los techos, “donde las instalaciones eléctricas son precarias, donde las paredes ceden y el caso del Juan B Justo es paradigmático porque era prácticamente un edificio nuevo que se inauguró sin final de obra y a las apuradas”.

Hace un mes, la Escuela Nº 13 DE 19 de Villa Soldati, tuvo un principio de incendio después de una falla en una de las calderas. En aquella ocasión, se escucharon dos explosiones y fue un auxiliar quien alertó a las y los docentes ya que la alarma de incendió nunca sonó. Los estudiantes y los trabajadores fueron evacuados. Una vez retirado el personal de bomberos de la Ciudad, la directora informó a la comunidad de docentes y alumnos que ya no había peligro, pero al llegar el supervisor del distrito suspendieron las clases en el jardín de infantes por precaución, pero en la primaria dijeron que la jornada podía continuar.

Los problemas en calderas y estufas de escuelas porteñas por falta de mantenimiento, mantiene en alerta constante a la comunidad educativa. En esta escuela, en particular, se viene denunciando el problema en la calefacción y desperfectos en la caldera hace mucho tiempo, lo mismo ocurre en varios establecimientos educativos, a los que se suman problemas con el agua, con el gas y conexiones eléctricas.

Fuente: Política Argentina