La crisis que atraviesa el país no es solo económica. Según la la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (Save), la Argentina puede perder su estatus de “libre de sarampión”. Se trata de una calificación que obtuvo en 2000 cuando eliminó la circulación endémica del virus.

“Motivan nuestra preocupación los 6 casos confirmados en las últimas semanas, sin fuente de infección identificada, ni vínculo epidemiologico entre ellos, a la fecha, con el riesgo de estar frente a una situación de circulación viral no detectada”, alertó Save en twitter.

Además, detalló “la situación epidemiológica es de gravedad y alto riesgo para la salud de la población, sobre todo los grupos más vulnerables”. Estos son los niños menores de cinco años y los mayores de 20, especialmente quienes presenten trastornos nutricionales o las defensas bajas. Siempre el riesgo es mayor en los estratos sociales y económicos más desfavorecidos.

“Desde el punto de vista de la salud pública, está en riesgo la eliminación de la circulación del virus del sarampión en Argentina, inmenso logro conseguido hace casi 20 años que debemos sostener”, aseguró Save.

Además, la Save advirtió que el sarampión es extremadamente transmisible. Se infectan nueve de cada 10 personas susceptibles en contacto con el virus. La enfermedad no tiene tratamiento específico y puede complicarse, ocasionando incluso la muerte.

En este contexto, cabe agregar que todas las personas, incluyendo los integrantes del equipo de salud, tanto permanezcan en el territorio nacional o viajen al exterior, deben contar con el esquema completo de vacunación contra el sarampión y la rubéola.

Las vacunas están disponibles en forma gratuita en los centros de salud y vacunatorios públicos. Los principales síntomas para una consulta inmendiata con un médicos es ante la aparicion de manchas en la piel y fiebre. 

En las últimas semanas se confirmaron seis nuevos casos en Argentina, con lo cual suman 12 en total. Los últimos tres reportes correspondieron a dos niñas de 11 meses y una pequeña de 3 años, sin vínculo epidemiológico entre ellos.