El gobernador Axel Kicillof empieza a imponer su impronta en la provincia más grande del país, luego de cuatro años de gestión neoliberal. Por primera vez, se decidió que la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) realice un operativo de control en los alrededores de dos puertos hasta ahora poco fiscalizados: el de Dock Sud y Quequén.

Allí, fiscalizadores de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires, en conjunto con personal de la Subsecretaría de Transporte bonaerense, pusieron en marcha operativos de control en inmediaciones de la zona portuaria de ambas localidades.

Según explicaron desde ARBA, el objetivo fue “verificar el flujo de cargas que entra y sale de los puertos”, así como “revisar que los camiones cuenten con la documentación correspondiente y observar que se cumplan condiciones adecuadas, tanto fiscales como de circulación”. Se apunta a recuperar recaudación, vital para las obras que Kicillof quiere llevar adelante. Además, se busca cambiar una lógica que tuvo mucha impronta en la gestión de Vidal, como fue el endeudamiento. 

Además, también detallaron que los operativos de esta primera etapa, se extenderán durante varios días y estarán a cargo del subdirector de Acciones Territoriales y Servicios de ARBA, Gaspar Spiritoso, y el subsecretario de Transporte bonaerense, Alejo Supply, quienes coordinarán la labor de los equipos de control.

Spiritoso destacó que desde la Agencia de Recaudación “buscamos enfocarnos en sectores que no se controlaban en años anteriores, por eso iniciamos estos operativos puntuales destinados a fiscalizar los puertos”.