Luego de hacerse pública una de las mayores estafas del gobierno de Mauricio Macri junto al sector privado, por medio del préstamo a la agroexportadora Vicentín por unos 350 millones de dólares, una cifra que supera los límites de la normativa del Banco Nación, el senador bonaerense, Francisco “Paco” Durañona esbozó una propuesta ante la cesación de pagos declarada por la empresa el pasado 6 de diciembre.

“La oportunidad para que el Estado Argentino se convierta en actor fundamental de la actividad agroexportadora de granos es ahora. ¿Cómo? Estatizar la empresa Vicentín aprovechando que el grueso de sus acreedores son el Banco Nación y el Banco Provincia” sostuvo el legislador del Frente de Todos.

Y explicó su idea: “No planteo expropiar, sino aprovechar los créditos a favor del Estado Nacional y Provincial para tener participación en el paquete accionario”, al tiempo que agregó: “la continuidad d la empresa por capitalización de la deuda x el acreedor no es invento ideológico. Está expresamente previsto en la Ley de Concursos y Quiebras de Argentina y los países más modernos del mundo. El Estado Nacional tiene participación accionaria en varias empresas”.

La deuda que mantiene la empresa, una de las principales aportantes del sector privado a la campaña de Cambiemos en las elecciones de 2019, con las entidades bancarias se reparte entre el Nación, con una cifra estimada en 18.500 millones de pesos, el banco de la Provincia de Buenos Aires (1600 millones) y el  Hipotecario (700), Macro (500).

Vicentin se declaró en cesación de pagos en diciembre con una deuda de más de mil millones de dólares, la mitad con acreedores del exterior, según expresaron sus autoridades. Localmente, tiene deudas financieras y comerciales. Estas últimas, con productores, acopiadores y cooperativas, principalmente. Al Banco Nación dejó de pagarle en agosto, después de las PASO. A sus acreedores comerciales el 6 de diciembre, casi con el cambio de gobierno.