El avión de la Fuerza Aérea de México en el que viajaba Evo Morales y Álvaro García Linera aterrizó en ese país centroamericano para darles asilo el ex presidente boliviano y su vice procedentes el aeropuerto internacional de Asunción, adonde había llegado de madrugada y permaneció unas cuatro horas tras salir de Bolivia.

"Mientras tenga la vida, seguimos en política. Mientras tenga la vida, sigue la lucha. Y estamos seguros de que los pueblos del mundo tienen todo el derecho a liberarse", aseguró. 

"Quiero pedir a nuestras Fuerzas Armadas no mancharse con la sangre del pueblo", insistió Morales, en relación a las protestas en su favor en Bolivia, que podría ser reprimidas por la fuerza. 

En estas horas, la situación conflictiva sigue en Bolivia que está en virtual acefalía, ya que luego del Golpe de Estado, ninguna fuerza social asume la dirección del país. Además, se suceden protestas contra el golpe llevado a cabo por grupos de ultra derecha.