Antes de cruzar la frontera a Bolivia para regresar luego de un año de exilio en la Argentina, el ex presidente Evo Morales brindó un discurso junto al mandatario Alberto Fernández en el acto que se realizó en el puente fronterizo que una La Quiaca, Jujuy, con Villazón. “Somos la Patria Grande, un pueblo en el que trabajamos en solidaridad pero también en complementariedad con las demás naciones” sostuvo.

Morales agradeció a Fernández “por haber salvado mi vida” a través de las gestiones que garantizaron su salida del país tras el golpe de Estado cívico militar en su contra. "·A eso nunca lo voy a olvidar", prometió. “Parte de mi vida va a quedar en Argentina después de estar once meses. Muchas gracias. No me sentí abandonado”, aseguró y también recordó al fallecido Néstor Kirchner y mencionó a Manuel López Obrador, presidente de México, el primer país que le dio asilo.

En su discurso, Evo se hizo lugar para el recuerdo. Contó que “cuando tenía 4 o 5 años pasaba por acá rumbo a Ledesma con mi padre, que iba a la zafra”. “Venimos de muy abajo, nunca imaginé que iba a ser presidente”, dijo y reconoció que “esa oportunidad” se la dieron los movimientos indígenas y gremiales de su país.

“No dudaba de que íbamos a volver (a Bolivia) pero no estaba seguro que sería tan pronto. Es algo inédito (que pudo concretarse) gracias al pueblo boliviano y apoyo de muchas autoridades del mundo”, afirmó e hizo un repaso por las políticas económicas y sociales que aplicó durante su mandato y por las cuales sufrió el golpe de Estado.

Luego apuntó: “Somos la Patria Grande, un pueblo en el que trabajamos en solidaridad pero también en complementariedad” y prometió que “mientras exista el neoliberalismo y el capitalismo, la lucha de los pueblos continuará. De eso estoy convencido”.