A la alerta por sarampión que reavivó la gestión de Mauricio Macri, se suma la preocupación por la segunda muerte por dengue en lo que va del año. Este jueves, una mujer falleció por dengue en el Hospital Penna de la ciudad de Buenos Aires. Tenía 69 años, vivía en Temperley y hace una semana había regresado de Paraguay con malestares.

El caso se suma al de un hombre que falleció días atrás en el Hospital Italiano, también oriundo de la Provincia de Buenos Aires. Según informó el Ministerio de Salud bonaerense mediante un comunicado, la nueva víctima llegó a la Argentina el 21 de febrero y comenzó a sentir malestar físico. Se dirigió a la Clínica Passo de Temperley, en donde le diagnosticaron faringitis y le recetaron una serie de antibióticos.

Con el paso de los días su salud empeoró: tenía mucha fiebre y dolor abdominal. Volvió al centro de salud y luego se dirigió a otros dos hospitales (uno en Rafael Calzada y otro en Lomas de Zamora), hasta que fue atendida en el Hospital Penna, de Capital Federal, donde quedó internada en terapia intensiva y con asistencia respiratoria mecánica hasta que murió por una falla multiorgánica. La paciente dio positivo en los estudios que le realizaron para determinar si tenía dengue.

Ocurrió días después de que un hombre de 73 años que vivía en Avellaneda falleciera por esta misma enfermedad en el Hospital Italiano. Había consultado espontáneamente en ese centro de salud porque tenía fiebre, dolor de cabeza y garganta y tos seca. A las 48 horas, su estado se agravó y falleció.

El virus del dengue se transmite a las personas por medio de las picaduras de mosquitos de la especie Aedes infectados (Ae. aegypti o Ae. albopictus). 

Síntomas:
- Fiebre elevada (40ºC).
- Dolor de cabeza muy intenso.
- Dolor detrás de los globos oculares.
- Dolores musculares y articulares.
- Náuseas, vómitos.
- Agrandamiento de ganglios linfáticos o sarpullido.

El paciente con dengue puede agravarse rápidamente entre el tercer y el séptimo día de la enfermedad, cuando la fiebre comience a bajar. Por esto es importante que ante los primeros síntomas, la persona concurra al médico.

Prevención:
- Eliminar los objetos inservibles que puedan acumular agua.
- Mantener boca abajo los baldes, frascos y tachos que estén al aire libre.
- Cambiar frecuentemente el agua de los floreros.
- Al menos una vez por semana, limpiar y desinfectar cepillando las paredes internas de recipientes que acumulen agua con 240 ml de lavandina en 5 litros de agua limpia.