A traves de un comunicado, Abuelas de Plaza de Mayo despidió este martes a Sara Solarz de Osatinsky, sobreviviente "y testigo fundamental de los nacimientos de los nietos y nietas en el Centro Clandestino de Detención y exterminio que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA)", detalla la institución.

Gracias al testimonio de Sara, junto al de otras sobrevivientes de ese y otros centros de reclusión, "nos permitió constatar lo que sospechábamos: que nuestras hijas y nueras eran mantenidas con vida hasta dar a luz y que sus bebés era sustraídos como un botín de guerra", resume el texto.

Sara murió este lunes, en Suiza, a los 85 años. Su testimonio también fue central en la causa “Plan sistemático de apropiación de menores”, que condenó a Jorge Rafael Videla, Reynaldo Benito Bignone, Santiago Omar Riveros y Jorge “El Tigre” Acosta, entre otros represores, acusados de 35 casos de apropiación. “Ana de Castro, ‘Cori’ Pérez de Donda, María del Carmen ‘Pichona’ Moyano de Poblete, Susana Siver de Reinhold, Susana Beatriz Pegoraro, María José Rapela de Mangone, Cecilia Viñas, Liliana Pereyra, Cristina Greco, Alicia Alfonsín de Cabandié, Patricia Marcuzzo y Raquel Tauro de Rochistein fueron algunas de las embarazadas que acompañé y ayudé durante el parto”, había declarado en aquel juicio, en 2011, a través de videoconferencia desde Ginebra.

Sara fue secuestrada el 14 de mayo de 1977, a los 42 años, y fue llevada a la Esma, donde padeció salvajes torturas por parte del Tigre Acosta, entre otros. A fines de 1978, fue obligada a exiliarse y, desde Suiza, se convirtió en una fuerte impulsora de las denuncias sobre delitos de lesa humanidad y en una de las primeras en dar cuenta de las apropiaciones de los bebés nacidos durante el cautiverio de sus madres, informó la institución que preside Estela de Carlotto. 

"Nuestro agradecimiento será eterno; su ejemplo de fortaleza y lucha por la verdad y la justicia, nuestra guía para seguir restituyendo la identidad de los y las nietas que faltan. Hasta siempre, querida Sara", concluye.