Por presión del Gobierno nacional y de los medios aliados, la Corte Suprema decidió volver sobre sus actos y pidió comenzar el juicio contra Cristina Fernández de Kirchner, en una causa orientada políticamente. Papelón. 

Desde el peronismo cuestionaron al Ejecutivo por incidir sobre otro poder del Estado. "El nivel de apriete a la Justicia de este gobierno es un escándalo. Huele a traste sucio", aseguró en Twitter el diputado nacional Felipe Solá. 

El Gobierno quiere que el juicio avance para influir sobre la campaña electoral, al involucrar sobre una de las principales dirigentes de la oposición. Se acusa a Cristina por obras públicas realizadas según partidas presupuestarias acordadas en el Congreso nacional.

La Corte Suprema iba a revisar el expediente para analizar si existieron irregularidades. Ahora, decidió volver para atrás, ante la presión de Cambiemos. Gravísimo.