El Senado rechazó por 38 votos a 31 el proyecto de legalización del aborto, que tenía media aprobación de Diputados. De este modo, el Congreso se opuso a una norma aceptada en todos los países con mejores estándares de salud del planeta. El lobby de Gabriela Michetti, Federico Pinedo y Esteban Bullrich. 

Afuera del Parlamento, centenares de miles de mujeres se movilizaron para pedir por la ley. Sin embargo, el Congreso, gracias al voto mayoritario del macrismo, le dio la espalda al reclamo del movimiento feminista. 

Entre las fuerzas políticas, fue el radicalismo quien proporcionalmente más votos aportó contra la legalización a pesar de su supuesto discurso a favor de la ampliación de derechos. En total, la alianza Cambiemos sumó 17 votos, casi la mitad de los rechazos. La vicepresidenta de la Nación, Pinedo y Bullrich fueron entusiastas defensores de que todo siga igual, a pesar de las evidencias que demuestran la existencia de abortos clandestinos y su efecto perjudicial sobre las mujeres. De hecho, se escuchó festejar a Michetti cuando terminó la sesión. 

En el peronismo, los votos estuvieron repartidos aunque más inclinados hacia la legalización. El interbloque Argentina Federal, que conduce Pichetto, acumuló 12 votos a favor, 11 en contra y una abstención, del santafesino Omar Perotti. El Frente para la Victoria-PJ fue el que más votos sumó a favor: 8 sobre 9, incluida la ex presidenta Cristina Fernández. En su discurso, CFK aseguró que fue el movimiento de mujeres el que la convenció de su postura sobre el tema.