El juez federal Danilo Perira Junior aceptó el pedido de excarcelación para el ex presidente Lula Da Silva, luego de que el Supremo Tribunal Federal considerara que no debe comenzar a ejecutarse la pena tras un fallo de segunda instancia. De esta manera, se termina una arbitraria detención de 579 días, que fue cuestionada por especialista de todo el mundo.  

Gracias a la detención, Lula no pudo participar en las elecciones presidenciales que consagraron a Jair Bolsonaro y que todas las encuestas daban como favorita. Luego de asumir, Bolsonaro puso como ministro de Justicia al Juez de primera instancia, Sergio Moro. 

El pedido de excarcelación fue presentado pocas horas antes por el equipo de abogados de Lula. "Esperamos que  pueda expedir de inmediato la orden de liberación, porque no hay ninguna razón para aguardar cualquier otro trámite", había adelantado Cristiano Zanin, letrado del ex presidente tras visitarlo en la sede de la Policía Federal de Curitiba.

En las redes se especulaba con la posibilidad de que Lula viaje a Buenos Aires para la asunción del peronista Alberto Fernández. Desde siempre, Fernández reclamó la liberación del expresidente con los mismos argumentos que ahora utilizó la Corte Suprema brasileña para liberarlo.