El pasado miércoles 31 de marzo terminó el “juicio del siglo” que mantenía la Argentina con fondos buitres. Finalmente, la jueza Loretta Preska falló a favor del país y rechazó el reclamo de un grupo de bonistas que no ingresaron a los canjes de 2006 y 2010 para intentar cobrar el 100% de la deuda más intereses resarcitorios.

La jueza del Distrito Sur de Nueva York dictaminó la absoluta legalidad del proceso de negociación y cierre del default del 2001 iniciado en diciembre de 2015 y terminado en abril de 2016; con lo que cualquier bonista que no haya aceptado la oferta argentina para liquidar la deuda, sólo puede reclamar la propuesta que en su momento aceptó como válida su antecesor, Thomas Griesa.

Preska había heredado la causa cuando su antecesor, que había fallado a favor de los fondos buitre en el “juicio del siglo”, dictaminó que los reclamos de los que habían quedado afuera merecían un tratamiento individual por fuera del canje que organizó el entonces ministro de Economía Alfonso Prat Gay.

Luego de la jubilación de Griesa, Preska habilitó el caso en diciembre de 2018 y se tomó más de dos años para definir la causa. Ahora, con el fallo a favor de Argentina, y por primera vez desde que comenzó la causa, un juez de Nueva York da por cerrado el proceso. A los demandantes sólo les resta apelar ante la segunda instancia y eventualmente a la Corte Suprema, pero es muy difícil que en los tribunales de alzada de los EE.UU. la historia cambie.