El papa Francisco realizó una serie de declaraciones el mismo día que el Gobierno de facto de Bolivia emitió un decreto que exime a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional de toda responsabilidad penal en la represión de la protesta social.

Además, el sumo pontífice censuró el uso arbitrario de la prisión preventiva, las guerras judiciales y los excesos de violencia cometidos por los agentes del orden con aprobación de los gobiernos; métodos represivos frecuentes en la región.

Así el Papa criticó: "En diversos países se han llevado a cabo reformas del instituto de legítima defensa y se ha pretendido justificar los crímenes cometidos por los agentes de las fuerzas de seguridad como formas legítimas del cumplimiento del deber".

Según establece el documento, las fuerzas militares y policiales podrán “hacer uso de todos los medios disponibles que sean proporcionales al riesgo de los operativos", con lo que se autorizó el empleo de armas de fuego.

Asimismo, este lunes, la senadora boliviana Jeanine Áñez, decretó un aumento presupuestal de más de cinco millones de dólares, “a favor del Ministerio de Defensa, destinado al equipamiento de las Fuerzas Armadas”. Desde el golpe contra el legítimo presidente, Evo Morales, la Defensoría del Pueblo boliviana reporta más de 20 fallecidos a causa de las protestas.

En un discurso en el marco del XX Congreso de la Asociación Internacional de Derecho Penal en Roma (capital de Italia), el viernes, Francisco se refirió a la permisión y encubrimiento de los crímenes de las fuerzas de seguridad, como "conductas inadmisibles en un Estado de derecho" advirtiendo que, en general, están acompañadas por “prejuicios racistas y el desprecio por los grupos sociales de marginación".

Durante la alocución, el Santo Padre también criticó el llamado lawfare, afirmando que “se verifica periódicamente que se ha recurrido a imputaciones falsas contra dirigentes políticos, promovidas concertadamente por medios de comunicación, adversarios y órganos judiciales colonizados". 

"Con las herramientas propias del lawfare, se instrumentaliza la siempre necesaria lucha contra la corrupción con el único fin de combatir gobiernos que no son del agrado, retacear derechos sociales y promover un sentimiento de antipolítica del que solo se benefician quienes aspiran a ejercer liderazgos autoritarios", denunció el sumo pontífice.

Por otra parte, respecto al el encarcelamiento preventivo, consideró que, “cuando es impuesto sin que se verifiquen las circunstancias excepcionales que lo habilitan, o por un período excesivo, vulnera la presunción de inocencia".