“Fue una persecución en mi contra encabezada por Mauricio Macri y un coro de funcionarios que pedían mi renuncia aun cuando no había asumido la Presidencia. Hubo una secuencia organizada para que me fuera", describió Alejandra Gils Carbó, ex procuradora de la Nación. Fue obligada a renunciar durante el macrismo. 

"Como yo era una funcionaria de carrera y no iba a ser fácil sacarme, usaron dos estrategias: una judicial y una institucional”, agregó ante el fiscal Franco Picardi, que la había citado como testigo en la causa donde se investiga a la llamada “mesa judicial” del macrismo. Avanza la causa que investiga el tenor de las operaciones judiciales durante el gobierno de Cambiemos. ¿Fueron orquestadas desde Casa Rosada?

Gils Carbó dijo en forma taxativa que sobre ella se ejerció “violencia privada estatizada porque se trató de una violencia con fines privados, particulares, personales, del expresidente Macri, que utilizó el aparato del Estado ilegalmente para llevarla a cabo”.

“Yo era una fiscal especializada en fraudes económicos, en particular los realizados con sociedades off shore” y “frustré un intento suyo de crear una Inspección General de Justicia en la Ciudad de Buenos Aires”, que era el equivalente a convertirla en un paraíso fiscal. “Pero además con el escándalo de los Panamá Papers, surgió que él era titular de sociedades de este tipo”, dijo.