El gobierno de la provincia de Buenos Aires alcanzó un acuerdo con un 90% de sus acreedores en la oferta de reestructuración de deuda. El entendimiento se alcanzó un día antes del vencimiento de la propuesta que había hecho la administración que comanda Axel Kicillof.

El mayor estado provincial del país afirmó que tiene suficientes adhesiones al canje para intercambiar o sustituir los bonos elegibles que representan más del 90% del monto total de capital en circulación de todos los títulos. Gran parte de la deuda fue responsabilidad de la pésima gestión de María Eugenia Vidal. El peronismo vuelve a poner las cosas en orden otra vez. 

Desde 2015 hasta el primer trimestre de 2019 la deuda tomada por las provincias creció 363,8 por ciento. En el caso de Buenos Aires, la deuda pública de la trepó 447 por ciento. Sólo entre 2016 y 2018 la administración de Vidal pagó 100 mil millones de pesos en intereses. En dólares la deuda aumentó un 28 por ciento, mientras que en relación a sus recursos aumentó en un 56 por ciento y respecto al tamaño de su economía subió 58 por ciento. En diciembre de 2015 la deuda de Buenos Aires representaba el 5,9 por ciento de Producto Bruto Geográfico, mientras que en 2019 llegaba al 11,4 por ciento (según los datos oficiales). 

"Asumiendo que no hay retiros antes de la hora de vencimiento, se cumplirá la 'Condición de Participación Mínima'", señaló el comunicado. Al mismo tiempo, remarcó que "la provincia no tiene la intención de extender el vencimiento, que está programado para las 5:00 pm del viernes 27 de agosto de 2021".

A fines de julio, el Ministerio de Hacienda y Finanzas había anunciado que el gobierno había logrado el acuerdo de su principal acreedor. Los nuevos términos implicarán una reducción de los servicios totales durante el período 2020-2024 de aproximadamente usd 4.450 M (equivalente al 75% de los compromisos originales), los plazos de repago (vida media) se verán triplicados, mientras que se producirá una importante reducción en el costo total de la deuda: el cupón máximo que la Provincia debía afrontar previo a la reestructuración se verá reducido cerca del 40%, mientras que el cupón promedio se reducirá a 5,6%.