El 14 de febrero de 2019, el presidente de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz fue informado por escrito por el camarista Martín Doctrina Irurzun de las maniobras del juez macrista Claudio Bonadio para hacerse de escuchas telefónicas a presos políticos, todo de manera irregular. El dato, hasta ahora desconocido, revela hasta que punto llegó la cobertura hacia los ejecutores del lawfare durante el gobierno de Mauricio Macri. Rosenkrantz fue designado por Macri pero es hombre de Clarín. Escándalo. 

Así fue informado por el portal El Destape en una investigación exclusiva a partir de información que surge del primer informe semestral realizado por la Comisión Bicameral de Inteligencia sobre la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO). 

De confirmarse, el juez de la Corte Suprema habría tenido conocimiento de lo que hacía un juez muy cercano al gobierno de Cambiemos y también la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) comandada por Gustavo Arribas, amigo íntimo de Macri. Un entramado cuasi mafioso al servicio de perseguir y hostigar rivales políticos del gobierno de turno. 

"Rosenkrantz fue informado por Doctrina Irurzun de que le habían dado a Bonadío 40 Cds con escuchas a los ex funcionarios kirchneristas presos realizadas entre el 1 de enero y el 10 de febrero de 2019. Fue el 14 de febrero de 2019, a través de la nota N° 3684 firmada por el propio Irurzun y Juan Tomás Rodríguez Ponte, director ejecutivo de la mini SIDE y hombre de confianza de otro juez clave del lawfare, Ariel Lijo", describió El Destape. ¿Alguien dará explicaciones o vale todo?